Las placas solares suelen disponer de dos garantías comerciales diferentes: Garantía de producto: protege frente a determinados defectos de fabricación o materiales. Garantía de rendimiento: establece un nivel mínimo de potencia que el fabricante garantiza durante un periodo determinado, según las condiciones de su documentación. Estas garantías no deben confundirse. Por ejemplo, un fabricante puede ofrecer 25 años de garantía de producto y 30 años de garantía de rendimiento. Esto no significa que cualquier avería, daño o pérdida de producción esté cubierta durante 30 años. Cada garantía tiene unas condiciones, exclusiones y procedimientos de reclamación que deben revisarse. Además, los plazos varían según la marca y el modelo. No todas las placas solares ofrecen la misma cobertura. La garantía de producto está relacionada con los defectos que puedan aparecer en el propio panel. Dependiendo de las condiciones del fabricante, puede contemplar problemas como: Defectos de fabricación. Fallos en materiales o componentes. Determinados problemas de conexiones internas. Defectos que impidan el funcionamiento normal del módulo. Sin embargo, no debe darse por hecho que cubre cualquier incidente. Los daños provocados por golpes, manipulaciones incorrectas, instalaciones inadecuadas o fenómenos externos pueden estar excluidos, dependiendo de la póliza o de las condiciones comerciales. Por ejemplo, si una placa deja de funcionar por un defecto de fabricación reconocido, puede existir cobertura. Pero si resulta dañada por una intervención incorrecta sobre la instalación, la situación será diferente. Consejo: pide siempre la ficha de garantía del modelo exacto que van a instalarte, no únicamente una referencia genérica a la marca. Las placas solares pierden gradualmente una parte de su capacidad de producción a medida que envejecen. Este proceso se conoce como degradación. La garantía de rendimiento establece determinados niveles mínimos de potencia que el fabricante se compromete a mantener durante un periodo concreto, siempre bajo las condiciones de ensayo y medición especificadas. Por ejemplo, una garantía comercial podría establecer que un panel conserve al menos el 87 % de su potencia nominal al cabo de 30 años. Este porcentaje es solo un ejemplo. Debes comprobar el valor correspondiente al modelo que te ofrecen. No necesariamente. La garantía se refiere normalmente a la potencia del módulo medida bajo condiciones técnicas definidas, no a la energía anual que producirá toda tu instalación. La producción real también depende de la radiación solar, las sombras, la temperatura, la suciedad, el inversor y otros factores. Por tanto, una garantía de rendimiento no equivale a garantizar una cantidad fija de kWh en tu factura durante décadas. El inversor es uno de los componentes más importantes de una instalación fotovoltaica. Su función principal consiste en convertir la corriente continua generada por las placas solares en corriente alterna que puede utilizarse en la vivienda. Las garantías comerciales de los inversores varían según el fabricante, la gama y el modelo. Es posible encontrar equipos con coberturas iniciales de 5, 10 o más años, así como opciones de ampliación de garantía. No existe un plazo comercial único aplicable a todos los inversores. Antes de contratar, comprueba: La duración de la garantía. Si es necesario registrar el equipo. Qué componentes están cubiertos. Si incluye reparación o sustitución. Quién paga la mano de obra. Si contempla desplazamientos. Cómo se tramita una incidencia. Un inversor con una garantía aparentemente larga puede tener condiciones diferentes a otro con un plazo similar. Por eso conviene comparar el documento completo. Además de las garantías comerciales de los fabricantes, existen derechos legales de los consumidores. En España, con carácter general, los bienes nuevos vendidos a consumidores desde el 1 de enero de 2022 cuentan con un plazo legal de responsabilidad por falta de conformidad de tres años desde su entrega, conforme a la normativa de consumo. Sin embargo, una instalación fotovoltaica puede incluir suministro de equipos, montaje, trabajos eléctricos y otros servicios. La aplicación de las garantías legales depende de la naturaleza del contrato, de quién lo haya contratado y de las circunstancias concretas. Por tanto, no es correcto afirmar que absolutamente todos los elementos y trabajos de cualquier instalación solar están cubiertos de la misma manera durante tres años. Antes de firmar, pide que el presupuesto o contrato especifique claramente: La garantía de los paneles. La garantía del inversor. La garantía de los demás componentes. La cobertura de los trabajos de instalación. El procedimiento para comunicar averías. La empresa responsable de gestionar las incidencias. La transparencia en estas condiciones es tan importante como el precio. Imagina que tienes una instalación de ocho paneles y uno deja de funcionar correctamente. El primer paso es identificar la causa. No siempre que disminuye la producción existe una avería del panel. El problema podría estar relacionado con el inversor, una conexión, las sombras o la monitorización. Por eso, lo recomendable es contactar con la empresa instaladora para realizar una comprobación técnica. Si se confirma un defecto cubierto por la garantía, habrá que seguir el procedimiento establecido por el fabricante o por el responsable contractual correspondiente. Depende de las condiciones aplicables. Una garantía puede contemplar reparación, sustitución u otra solución prevista contractualmente. También hay que comprobar quién asume los gastos de desmontaje, transporte, instalación del nuevo componente y desplazamiento. Es un detalle que muchas personas descubren cuando ya tienen una incidencia. No necesariamente. Hay que distinguir entre la resistencia técnica de un panel y la cobertura económica de los daños. Los módulos fotovoltaicos se someten a ensayos de resistencia mecánica y otros controles conforme a las normas aplicables. Pero superar esos ensayos no significa que cualquier daño por granizo, viento extremo o fenómenos meteorológicos quede cubierto por la garantía comercial. Los daños provocados por acontecimientos externos pueden quedar fuera de la cobertura del fabricante. Por eso es recomendable consultar también el seguro del hogar. Depende de la póliza y de sus condiciones. Algunas aseguradoras pueden cubrir instalaciones fotovoltaicas integradas en la vivienda, mientras que otras requieren declararlas expresamente o contratar coberturas adicionales. Antes de instalar, pregunta a tu aseguradora si quedan cubiertos los daños por fenómenos meteorológicos, incendio, robo y otros riesgos relevantes. No presupongas que la cobertura se incorpora automáticamente. Supongamos que recibes dos ofertas para instalar placas solares en tu vivienda. Ejemplo ficticio para ilustrar una comparación. A primera vista, el presupuesto B parece ofrecer mayor protección. Sin embargo, antes de decidir conviene analizar también el precio, la calidad de los componentes, las exclusiones y la responsabilidad de cada empresa. Una garantía larga no sustituye a un buen diseño ni a una instalación correctamente ejecutada. La mejor oferta no siempre es la más barata ni la que anuncia más años de garantía. Es la que ofrece una combinación adecuada de calidad, rendimiento, cobertura y servicio. Que un panel pueda seguir funcionando durante décadas no significa que todos sus componentes estén cubiertos durante toda su vida útil. Una garantía de potencia del módulo no garantiza una factura eléctrica concreta ni una cantidad fija de ahorro anual. Los paneles suelen recibir mucha atención, pero el inversor también es fundamental para el funcionamiento del sistema. La reparación o sustitución de un componente puede implicar trabajos adicionales. Es importante conocer quién los paga. Guarda las facturas, el contrato, los números de serie, las fichas técnicas y los certificados de garantía. Estos documentos pueden resultar fundamentales si necesitas presentar una reclamación. Antes de contratar una instalación fotovoltaica en Valencia, Castellón o cualquier otra provincia española, solicita información por escrito sobre los componentes y sus coberturas. Una empresa profesional debería poder identificar los modelos concretos que instalará y facilitarte sus condiciones de garantía. También conviene preguntar qué sucedería si la empresa instaladora dejase de operar y cómo podrías tramitar directamente una garantía del fabricante cuando proceda. El objetivo no es encontrar una instalación que prometa que nunca habrá averías. Lo importante es saber qué protección tendrás, durante cuánto tiempo y quién responderá si surge un problema. Cuando calculamos si merece la pena instalar placas solares, solemos fijarnos en el precio, la producción estimada y el ahorro eléctrico. Pero las garantías también influyen en la tranquilidad y en los costes que pueden aparecer durante la vida de la instalación. Una buena cobertura puede reducir determinados riesgos económicos, aunque nunca sustituye a una correcta selección de equipos y a una instalación profesional. Por eso, antes de aceptar un presupuesto, compara las garantías de los paneles, del inversor y de los trabajos realizados. En Solar Lúcida recomendamos analizar el proyecto completo: producción, precio, calidad de componentes, servicio técnico y condiciones de garantía. Algunos fabricantes ofrecen 25 años de garantía de producto, pero otros establecen plazos diferentes. También puede existir una garantía de rendimiento de mayor duración. Hay que consultar el modelo concreto. Depende de la causa. La garantía de rendimiento puede cubrir una degradación superior a la prevista, siempre que se cumplan las condiciones y los procedimientos de medición establecidos por el fabricante. Varía según el fabricante y el modelo. Existen garantías comerciales de diferentes duraciones y, en determinados casos, opciones de ampliación. Depende de la causa de la avería, del contrato y de las garantías legales y comerciales aplicables. Habitualmente, la empresa instaladora es un primer punto de contacto para diagnosticar y gestionar la incidencia. Normalmente, la limpieza periódica no forma parte de una garantía comercial por defectos de fabricación. Los servicios de mantenimiento deben comprobarse por separado. Depende de lo contratado, de cómo se haya formulado el compromiso de producción y de las causas de la diferencia. Es importante distinguir una estimación orientativa de una garantía contractual expresa. OTROS ARTICULOS :Garantía de placas solares: qué cubre en 2026
1. ¿Qué garantía tienen las placas solares?
2. Garantía de producto: ¿qué cubre exactamente?
3. Garantía de rendimiento: ¿qué significa?
¿Significa que produciré el 87 % de electricidad dentro de 30 años?
4. ¿Cuántos años de garantía tiene un inversor solar?
5. ¿Qué garantía legal tiene una instalación solar en España?
¿Qué debes solicitar?
6. ¿Qué ocurre si una placa solar se estropea?
¿Me cambiarán la placa gratuitamente?
7. ¿La garantía cubre granizo, tormentas o fenómenos meteorológicos?
¿Mi seguro de hogar cubre las placas solares?
8. Cómo comparar las garantías de dos presupuestos solares
9. Cinco errores al revisar la garantía de placas solares
Confundir vida útil con garantía
Pensar que la garantía de producción asegura el ahorro
No comprobar la garantía del inversor
No preguntar por la mano de obra
No conservar la documentación
10. ¿Qué garantías deberías exigir antes de instalar placas solares?
Conclusión: la garantía también forma parte de la rentabilidad solar
Preguntas frecuentes sobre la garantía de placas solares
¿Las placas solares tienen 25 años de garantía?
¿La garantía cubre una bajada de producción?
¿Cuánto dura la garantía de un inversor solar?
¿Quién responde si las placas solares se averían?
¿La garantía cubre la limpieza de las placas solares?
¿Puedo reclamar si la instalación produce menos de lo prometido?
¿Cuánto duran las placas solares en 2026?
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